La publicidad tradicional en América Latina genera millones de metros cuadrados de residuos gráficos cada año, muchos de ellos no reciclables, según la organización Earth Day. En Ecuador, el problema se agrava por una baja tasa de reciclaje —menos del 5% según el Ministerio del Ambiente—, y por la falta de regulación sobre los materiales publicitarios.
La saturación de vallas, lonas y plásticos en los espacios públicos no solo afecta la estética urbana, sino que también incrementa la huella ecológica de las empresas. Por ello, una alternativa emerge con fuerza: la publicidad sostenible.
¿Qué es la publicidad sostenible?
Se trata de una estrategia que busca minimizar el impacto ambiental de las campañas publicitarias mediante el uso eficiente de recursos, materiales biodegradables, tecnologías limpias y procesos que fomenten la economía circular.
Dentro de esta corriente, el ecobranding se posiciona como un enfoque innovador que no solo reduce residuos, sino que también comunica valores verdes al público.

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Arpay, pionera del ecobranding en Ecuador
En el país, la empresa ecuatoriana Arpay ha marcado un hito con dos propuestas innovadoras:
- Publicidad que limpia el aire: mediante el uso de un recubrimiento fotocatalítico con nanopartículas de dióxido de titanio, aplicado a superficies como lonas, stands y paradas de buses. Esta tecnología purifica el aire en contacto con la luz solar, eliminando contaminantes, bacterias y malos olores.
- Materiales biodegradables: Arpay implementó lonas que pueden convertirse en compost tras finalizar una campaña. Esto transforma un residuo en insumo, cerrando el ciclo bajo los principios de la economía circular.
Ventajas de este modelo de publicidad
- Purificación del aire en zonas urbanas.
- Reducción de residuos no reciclables.
- Mejora del bienestar en espacios públicos.
- Alineación con prácticas de sostenibilidad corporativa.
- Potencial para atraer inversores y consumidores eco-conscientes.
Un cambio con visión a largo plazo
Aunque Arpay aún conserva una línea de producción tradicional, su apuesta es clara: aumentar progresivamente los proyectos con enfoque sostenible. Para ello, realizaron misiones técnicas a México y Argentina, países que ya han avanzado en estas prácticas.
“El objetivo es que más empresas sepan que tienen una opción de publicidad sostenible y responsable”, enfatiza Fernando Narváez, presidente de Arpay.
Publicidad sostenible como nueva ventaja competitiva
En un contexto global donde los consumidores valoran cada vez más la ética ambiental de las marcas, adoptar modelos como el ecobranding no es solo una necesidad ambiental, sino una oportunidad estratégica.
Daniel Chávez, gerente general de Arpay, lo resume así: “Además de contribuir al planeta, se reducen costos de mantenimiento y se proyecta una imagen comprometida con el bienestar social”.